¿Que es esta sensación tan cautivadora? Una vez más sentí como al hablarle estaba genuinamente feliz y momentos después al recordar, pasaba a ser alguien muy estúpido, era una sensación que ya no recordaba y sentirme así me emocionaba.
El plan original que tenía era verla y entregarle una carta donde decía lo que sentía y pensaba, llevaba palabras dulces acompañadas de una verdad no tan romántica, al fin y al cabo la veía muy poco y no sabía nada más sobre hablar con ella y por ello tenía que ser lo más honesto posible a cerca de mis sentimientos, era la primera vez que hacía una confesión así pero ella cambió las cosas que tenía planeadas, esa noche mientras deliraba de fiebre y el dolor de mis huesos aumentaba mientras más temblaba por el frío que sentía recordé el día en que acepté la idea de que ella me gustaba, estaba aterrado, tanto como con esa fiebre que no paraba y sentía como el interior de mi cuerpo quemaba, todo igual a aquel día, era doloroso y era muy bello.
Por la mañana cuando ya todo se había calmado me aliste para salir a cumplir mi rutina y mientras caminaba con el frío en la cara sólo pensé en tomar té, un té caliente para hacer mas ameno el trayecto pero en su lugar unos mensajes llegaron, me hicieron sentir tan cálido como un té recién hecho.
Me sentí muy estúpido.